El marketing directo es muy efectivo y permite medir y analizar los resultados fácilmente. El emailing, el buzoneo, el telemarketing, los códigos QR, los vales promocionales, los programas de fidelización… todos ellos son métodos prácticos si consiguen dar con el público adecuado.

Consejos para una campaña de marketing directo efectiva

Pero conseguir establecer una comunicación con nuestros compradores potenciales no siempre es fácil. Te damos algunos consejos:

  • Sé multicanal: si te vales de la forma adecuada, contando con varios canales, lograrás fomentar el recuerdo de la campaña y llegar a más consumidores, además de dar coherencia a la campaña. El marketing multicanal permite responder de forma adecuada a cada usuario y en cada contexto, y es una buena forma de lograr el máximo alcance e impacto.
  • Conoce a quién te diriges: No busques únicamente generar un gran índice de reacciones positivas, piensa también en adecuar los contenidos para cada público objetivo. Una segmentación del mercado en grupos de personas con hábitos de consumo y referentes similares, permite generar más valor para el segmento poblacional al que van dirigidos. Estudiar el mercado puede ayudarte a descubrir nuevos nichos de mercado hacia los que orientar tu mensaje y así destacar sobre la competencia.
  • Personaliza el mensaje: Diseña tus mensajes de forma adecuada para buscar la empatía con el cliente. El receptor del mensaje establece un vínculo más fuerte si lee o escucha su nombre, lo que representa una gran oportunidad para conectar con el público objetivo de la campaña. Sin embargo, la personalización es mucho más que poner el nombre del usuario: es enviar campañas adaptadas a los gustos y necesidades, bloques de la información adecuada, imágenes customizadas… ¿Por qué no enviarle una promoción basada en sus gustos o felicitarle en alguna efeméride especial?
  • Analiza los resultados: El marketing directo es especialmente medible, por lo que no dudes en analizar los resultados de la campaña para ver los efectos que producen las comunicaciones, a qué público has conseguido llegar y, de este modo, adaptar tu estrategia y presupuesto.

La importancia de las bases de datos

Una buena base de datos te ayudará con tu objetivo de conseguir un diálogo efectivo entre el público y la marca que sea lo más duradero posible, siempre que mantengas la información ordenada y actualizada.

La habilidad para extraer información de los datos -y crear conocimiento a partir de esta- puede generar una tremenda ventaja competitiva en la toma de decisiones estratégicas, que repercutirá en todos los niveles de la organización.

Conociendo más y mejor a tus usuarios, tendrás la posibilidad de ofrecerle servicios y contenidos de mayor relevancia, evitando agobiarlo con promociones o comunicaciones en las que no está interesado y que inclusive podrían generar su rechazo.

Para crearla, necesitas recopilar información de cada cliente o cliente potencial que resulte relevante para el negocio. Las interacciones con tu empresa –telemática o físicamente-, tu página web e incluso tus redes sociales pueden proporcionarte datos muy valiosos.

Es más caro conseguir un nuevo cliente que retener a uno que ya se tiene. Así que mantener una base de datos limpia también te ayudará en la meta de ofrecer una mejor atención, crear lealtad y favorecer las ventas, además de impulsar el crecimiento de tu cartera de clientes.

La segmentación de la base de datos es uno de los puntos básicos que hará que tu estrategia funcione. Este proceso implica dividir tus datos en grupos para dirigir la comunicación a un público específico. De este modo, podrás sacar el máximo rendimiento a la relación y darle a cada cliente lo que quiere y necesita.

4 claves de personalización en marketing directo

1) Investiga y analiza

La investigación es básica para la personalización. Los datos demográficos como la edad o el sexo nos pueden ayudar a darle un punto de partida a la campaña. Sin embargo, puede que el aspecto más importante sea la geolocalización.

Actualmente es uno de los aspectos más determinantes para las marcas, ya que en función de la localización se puede saber mucho más que el punto exacto en el que se encuentran. Por ejemplo, podemos acceder a determinadas pautas de su estilo de vida, lo que contribuye a crear una personalización más exhaustiva.

2) Características concretas

Para una buena comunicación es básico conocer a tu público, pero conocerles de verdad, como si fueran amigos íntimos. Eso quiere decir que hay que ir más allá del típico “edad y sexo”, que también es relevante, pero no lo único ni suficiente.

Hoy en día, las bases de datos nos hacen el trabajo más sencillo, pues puedes llegar a conocer sus gustos y preferencias (cuáles son sus intereses, cuáles son sus pasiones, etc. Toda esta información nos ayudará a personalizar los mensajes.

3) Llevar la creatividad a otro nivel

No sólo se trata de personalizar el mensaje para dirigirlo a nuestro público. La creatividad puede ser lo que realmente aporte un valor añadido al mensaje y, por ende, llame la atención del potencial cliente para que se convierta en lead.

Por ello, es tan importante el fondo como la forma. Con esto nos referimos a la parte más visual del mensaje, como pueden ser los colores o la distribución. Todos los elementos del mensaje son importantes y generan una llamada a la acción, cuanto más cuidados estén los detalles más eficaz será el marketing directo.

4) No personalices demasiado

Muchas veces los usuarios no son conscientes de la información que aportan a los buscadores o las empresas, y la  escucha activa que se lleva a cabo puede asustar a los clientes. En ocasiones, el nivel de personalización puede ser tan grande que los usuarios pueden llegar a sentirse espiados.

Es cierto que para los clientes es vital saber que las empresas les escuchan y que trabajan para su satisfacción, pero escuchar no significa  que por ello deban sentir que su intimidad es  invadida.

Es aconsejable ponerle algunos límites a la personalización,  con el fin de que los clientes no se asusten del nivel de información que proporcionan, en muchas ocasiones sin darse cuenta.

La clave para hacer esto es saber qué información usar para llegar a ellos en todo momento. La mejor forma de elegir esta información es en base a los objetivos previos que se haya marcado para la campaña.