Abordar el rebranding para una pyme puede ser uno de los procesos más transformadores para un negocio. ¿El motivo? Un verdadero rebranding de marca va mucho más allá de lo estético, convirtiéndose en una palanca que, activada es capaz de desbloquear importantísimas oportunidades. 

En el corazón del rebranding se halla un hecho: el de que los negocios evolucionan, y su identidad de marca debe cambiar con ellos. Si tu empresa ha crecido o ha evolucionado de alguna manera, pero tu marca sigue reflejando la identidad previa, es hora de hacer un rebranding. Solo así los clientes podrán entender esta nueva versión de tu negocio y tendrán más claro por qué elegir tu empresa en lugar de otras.

Así, el rebranding se convierte en una pieza clave dentro de las estrategias de branding digital. En este caso, se trata de enfocarse en cómo construir y explicar una nueva identidad para asegurarse de que la marca resuena realmente con su audiencia ideal.

Por ello, a continuación abordamos todo sobre el rebranding: qué es y algunos pasos clave para abordarlo, incluyendo el rebranding del logo.

¿Qué significa rebranding?

El término rebranding abarca una multitud de procesos enfocados en crear una identidad de marca renovada para una empresa. 

Más específicamente, el rebranding se ocupa de cinco elementos que, si se trabajan de forma interconectada y alineada con la estrategia de negocio general, son capaces de crear una identidad coherente: 

  • Identidad visual: logotipo, fuentes, fotografías, vídeos, paletas de colores… El conjunto de elementos gráficos que, planteados de forma estratégica, representan la “personalidad” de una marca.
  • Narrativa de marca: los mensajes que la marca utiliza para describirse a sí misma, además  del tono de lenguaje en el que se explica.
  • Posicionamiento de marca: a través de elementos como la estrategia de precios o la propuesta de valor, este concepto se ocupa de cómo quiere una marca ser percibida y cómo se diferencia de su competencia.
  • Experiencia del cliente: se refiere a la percepción de una marca que se forma a partir de las interacciones entre el negocio y sus clientes o prospectos. Esta experiencia puede tener lugar en cualquier punto de contacto, desde la página web hasta la atención al cliente.
  • Cultura interna: los equipos humanos que constituyen un negocio y su capacidad de comprender y encarnar los valores de la marca son también parte de su identidad.

¿Cómo hacer un rebranding?

1. Analiza tu identidad de marca actual

Para saber hacia dónde avanzar, debes primero tener una visión realista sobre la percepción de los clientes sobre tu identidad actual y si ésta se corresponde con tu negocio. Busca qué está funcionando y qué no, rastreando para encontrar posibles brechas entre cómo se percibe tu marca en el mercado en comparación con lo que realmente deseas comunicar.

Aquí son útiles herramientas como las entrevistas y encuestas a clientes, además de a empleados.

2. Define tu nueva identidad

El siguiente paso en un rebranding de marca se centra en especificar cómo se van a transformar los cinco elementos de la identidad de marca que hemos citado más arriba (identidad visual, narrativa, posicionamiento, experiencia del cliente y cultura empresarial).

¿Qué características definen tu nueva identidad? ¿Qué percepciones alrededor de tu marca buscas cambiar en tu público objetivo? 

Un ejemplo de cómo una pyme podría abordar este segundo paso: imagina una cafetería local que busca alinearse con un público comprometido con el medio ambiente, y comunicar de forma coherente los valores que representa su marca. Para ello, va a renovar su identidad visual y narrativa, centrándose en comunicar el origen sostenible de sus granos de café. Además, se asegurará de implementar envases ecológicos, y de compartir contenido educativo en redes sociales alrededor de la sostenibilidad, formando también a su personal para que refleje el rebranding en su trato con clientes.

3. Nuevos aires para la identidad visual

Aunque este tercer punto para un rebranding de marca forma parte del paso anterior, merece su propio epígrafe en esta guía para poder abordarlo en detalle. A fin de cuentas, la identidad visual representa, hoy en día, un aspecto vital para cualquier negocio: supone el 75% del contenido para un 21.9% de los profesionales del marketing, y entre un 20-50% del contenido para un 34.3% de los profesionales. 

Hablamos aquí de las acciones dedicadas a renovar la identidad visual, desde el rebranding del logo hasta el diseño de imágenes para redes sociales o el restyling del sitio web. 

La identidad visual es clave en la primera impresión, pero también en crear un reconocimiento de marca duradero, que permanece en el tiempo. Dependiendo de en qué punto se halle tu identidad de marca a nivel visual, el rebranding en este aspecto puede incorporar:

  • Rebranding de logo
  • Cambios a nivel de paleta de colores y tipografías
  • Ajustes en el tipo de imágenes utilizadas (por ejemplo, en el estilo de fotografías o vídeos)
  • Cambios en el packaging
  • Rediseño de página web

4. Implementar y comunicar el rebranding de marca

El rebranding debe implementarse en todos los puntos de contacto con los clientes: desde el sitio web, a las redes sociales, la comunicación por email, la publicidad… Se trata de lograr coherencia y asegurarse de que los clientes reconocen y perciben el cambio. 

Igualmente, es recomendable comunicar la razón del cambio, de modo que los clientes que seguían a la marca y la identificaban comprendan el por qué y puedan sentirse integrados en la nueva propuesta.

Fuentes:

16 Visual Content Marketing Statistics to Know for 2024 [Infographic], Venngage, 2024

https://venngage.com/blog/visual-content-marketing-statistics/