El neuromarketing se alza como una de las tendencias clave en un momento en el que la competencia por lograr la atención de los posibles clientes es más fiera que nunca. En este contexto, las técnicas de neuromarketing aparecen como una nueva herramienta que permite acceder al comportamiento del consumidor desde su lado más misterioso y, a la vez, efectivo: el subconsciente.

Hay toda una corriente de literatura científica que ha analizado los efectos del subconsciente y la neurociencia en mejorar los resultados de las campañas publicitarias. Como ejemplo, un estudio publicado por Nielsen halló que los anuncios con una base de neurociencia conseguían resultados un 23% mejores que los demás.

Cocacola, TikTok o McDonalds ya han empleado los diversos tipos de neuromarketing para impulsar sus ventas, haciendo uso de algunos de los ejemplos de neuromarketing más destacados. 

Pero las técnicas de neuromarketing no son solo para grandes empresas: pymes y autónomos también pueden utilizarlas para mejorar sus resultados. ¿Quieres saber cómo? ¡Sigue leyendo!

¿Qué es neuromarketing?

El neuromarketing puede definirse como la aplicación de principios de neurociencia para comprender el comportamiento de los consumidores y mejorar resultados en campañas de marketing.

En el centro de las técnicas de neuromarketing se hallan las técnicas vinculadas a la ciencia del cerebro que permiten medir de manera objetiva la actividad cerebral y, en definitiva, el comportamiento. Hablamos aquí de imágenes cerebrales, pero también del estudio de las respuestas fisiológicas y de los procesos de decisión vinculados al subconsciente.

De este modo, el neuromarketing se ocupa de alinear las campañas de marketing con las preferencias y motivaciones de los consumidores, que quedan reveladas por estudios específicos.

¿Qué tipos de neuromarketing existen?

Los tipos de neuromarketing pueden dividirse según la técnica de estudio que fundamenta las campañas: 

  • Sistemas de codificación facial: comprende una serie de técnicas que buscan analizar las reacciones emocionales de una persona frente a un estímulo en base a sus expresiones faciales. Estas pruebas pueden ser realizadas por expertos, así como a través de sistemas automatizados para leer las expresiones en tiempo real.

  • Técnicas de seguimiento ocular: conocidas en inglés como eye-tracking techniques, se basan en el hecho de que nuestros ojos siguen de forma automática aquello que nos interesa. Por ello, estas técnicas permiten registrar los movimientos de los ojos (fijaciones, parpadeos, patrones de búsqueda…) para entender qué atrae la atención de un consumidor de forma inconsciente. Después, se trata de utilizar esta información para diseñar campañas más eficientes.

  • Medición del flujo sanguíneo cerebral: se incluyen aquí técnicas como la resonancia magnética funcional (fMRI), capaz de detectar cambios en la oxigenación de la sangre en distintas áreas del cerebro, indicando qué regiones se activan ante un estímulo.

  • Electroencefalografía (EEG): otra forma de aproximarse al cerebro, en este caso se busca registrar la actividad eléctrica del cerebro para medir la respuesta neuronal frente a estímulos.

Además de estas técnicas, es también posible hablar de distintos tipos de neuromarketing según el tipo de contenido que presente:

  • El neuromarketing visual analiza la influencia de las imágenes y sus distintos elementos en el consumidor, incluyendo colores, formas, o diferentes decisiones de diseño gráfico.
  • El neuromarketing auditivo trabaja cómo los diferentes estímulos sonoros (música de fondo, efectos de sonido…) generan experiencias diversas para los consumidores.
  • Para el neuromarketing kinestésico, se trata de estimular el resto de sentidos (olfato, tacto y gusto).
  • Se puede hablar igualmente de neuromarketing emocional como aquel que trabaja con las reacciones emocionales como base.

¿Qué ejemplos de técnicas de neuromarketing puede aplicar una pyme o autónomo?

Uso de la psicología del color 

Los colores están asociados, de forma subconsciente, a ciertas cualidades. Por ello, utiliza de forma estratégica el tipo de colores que fomentas en tus materiales de marketing, desde las publicaciones en redes hasta tus materiales promocionales físicos y de identidad de marca. 

Dos ejemplos como inspiración:

  • Una cafetería de barrio construye su identidad visual en base al marrón y el beige, colores que transmiten calidez, confort y naturalidad. Así, aplica estos colores en el diseño de logo, de su menú, en la decoración interior y en sus envases.
  • Una gestoría elige el azul como color principal, por ser un color que transmite confianza, seguridad y profesionalismo.

Uso del storytelling y las reacciones emocionales 

Se trata de contar historias asociando emociones específicas a una marca o producto. Un ejemplo claro son las campañas de Nike, que a menudo alinean la marca con emociones como la perseverancia y la motivación. Una decisión que, campaña tras campaña, les ha permitido conectar con sus consumidores a un nivel emocional. 

Aprovecha el marketing sensorial

Olores, músicas, texturas… Aprovecha los cinco sentidos para generar experiencias memorables en torno a tu marca. Un ejemplo es incorporar aromas característicos en una tienda o producto, aprovechando el poder del olfato para despertar recuerdos positivos. También puedes elegir música capaz de crear un ambiente agradable y que, a su vez, sea coherente con tu identidad; u ofrecer degustaciones o muestras de tu producto, generando una conexión emocional que marque la diferencia.  

Fuentes

Advertising + emotions = increase sales, Nielsen, 2022

https://www.nielsen.com/insights/2022/advertising-emotions-increase-sales/