Las cuestiones sobre la factura simplificada y Verifactu se encuentran entre las más comunes. A fin de cuentas, el hecho de que se trate de un tipo de factura específica puede despertar dudas sobre su funcionamiento en el nuevo ecosistema Verifactu.

Antes de ver en detalle las implicaciones para la factura simplificada de Verifactu, definamos a qué nos referimos: la factura simplificada es un documento de venta que contiene información básica (como el número de factura, fecha, descripción del producto o servicio, cantidad, precio y total), cuyo objetivo es agilizar el proceso de facturación en contextos concretos.

Se diferencia de las facturas completas en que presenta condiciones específicas. Principalmente utilizada en operaciones con consumidores finales y en sectores donde es común un alto volumen de transacciones, presenta algunos límites para ser válida legalmente (como analizamos más abajo en este artículo).

Respecto a la factura simplificada y Verifactu específicamente, los negocios deben saber que este tipo de facturas también están sujetas al nuevo reglamento.

¿Qué implica esto para el proceso de facturación, especialmente en el cumplimiento de Verifactu para autónomos y pymes? Lo abordamos a continuación.

¿Cómo funcionará la factura simplificada con Verifactu?

Acabamos de ver que las facturas simplificadas deberán cumplir con el reglamento Verifactu al igual que lo hacen las completas. Es decir, para emitirlas, el negocio deberá contar con una plataforma de facturación electrónica homologada, capaz de seguir los requisitos técnicos recogidos en el nuevo reglamento de factura electrónica y Verifactu.

Esto incluirá, por tanto, también requisitos específicos no solo para las plataformas de facturación, sino también para los dispositivos Terminal Punto de Venta (TPV), que deberán ser capaces de emitir facturas simplificadas Verifactu.

En esto, la AEAT es clara en la página oficial en la que responde a algunas de las preguntas frecuentes sobre Verifactu:

“Las facturas simplificadas están sometidas al RRSIF y, en el caso de sistemas VERI*FACTU deben comunicarse a la AEAT. Lo anterior es independiente de que al final del día se genere una factura o extracto recapitulativo como resumen, con el propósito de asentar en un solo apunte contable las ventas del día o de gestionar el negocio”

Siendo el RRSIF el Reglamento de Requisitos de los Sistemas Informáticos de Facturación, introducido por el Real Decreto 1007/2023 y que, efectivamente, pone en marcha los requisitos Verifactu.

En definitiva, las dudas respecto a factura simplificada y Verifactu se resuelven sabiendo que la factura simplificada también debe cumplir con estos requisitos y, por tanto, ser emitida por un software homologado.

¿Qué facturas hay que enviar a Verifactu?

Entre las dudas sobre la factura simplificada y Verifactu pueden surgir también preguntas sobre el resto de tipos de facturas. Como respuesta, es preciso saber que la mayoría de los tipos de factura deben seguir los requisitos Verifactu y, por tanto, ser emitidas por un software homologado. Hablamos aquí de las facturas ordinarias o completas, las facturas simplificadas, las rectificativas y las recapitulativas.

Como ejemplo de aquellas que no están recogidas en el reglamento Verifactu se pueden citar las facturas proforma y las emitidas a mano.

Igualmente, conviene consultar las excepciones del reglamento Verifactu para diferentes negocios, como aquellos con residencia en País Vasco o Navarra, los empresarios adscritos al Suministro Inmediato de Información(SII) y las exclusiones admitidas a la obligación de facturación.

¿Es válida una factura simplificada?

Sí, la factura simplificada es plenamente válida y legal en España ante la Agencia Tributaria. Su uso se prevé, no obstante, con límites de importes:

  • 400 euros como norma general.
  • Algunos sectores tienen autorizada su emisión en operaciones de hasta 3.000 euros (IVA incluido), siendo ejemplos, entre otros, la venta al por menor, las ventas o servicios en ambulancia o los servicios de hostelería y restauración prestados por restaurantes, bares y establecimientos similares, así como el suministro de comidas y bebidas para consumir en el acto.

Igualmente, en la página de la AEAT se recogen diversas operaciones para las que no está permitida la emisión de facturas simplificadas como, por ejemplo, las entregas intracomunitarias de bienes.

Como resumen del artículo, con la entrada en vigor de Verifactu será imprescindible que las facturas simplificadas se emitan mediante un software de facturación electrónica homologado. Solo así se estará garantizando la validez legal de la factura simplificada.

En el Área de Negocios de Beedigital, los clientes pueden gestionar este tipo de procesos desde la herramienta de facturación electrónica incluida en todos los planes. Desde allí es posible crear facturas completas o simplificadas, consultar el historial de facturación, revisar el estado de los documentos emitidos y visualizar los registros asociados a cada factura. De este modo, el negocio puede tener una visión clara de su actividad de facturación y asegurarse de que los documentos se generan siguiendo los requisitos establecidos por la normativa vigente, incluyendo los relacionados con Verifactu.

Fuentes

Preguntas frecuentes (FAQ), Agencia Tributaria, 2026

https://sede.agenciatributaria.gob.es/Sede/iva/sistemas-informaticos-facturacion-verifactu/preguntas-frecuentes/cuestiones-generales-ambitos-aplicacion.html?faqId=a17377fe52572910VgnVCM100000dc381e0aRCRD