Contar con un dashboard para analítica de datos es uno de los ases en la manga clave para el éxito de una página web. ¿El motivo? Este elemento es clave a la hora de promover la inteligencia en torno a un sitio web, dando acceso a datos capaces de transformar por completo cómo una empresa puede explotar al máximo el potencial de su página.

 El dashboard permite comprender de forma rápida y sencilla el rendimiento de un sitio web:  número de visitantes, páginas más vistas, tiempo que permanecen los usuarios, tasa de rebote, conversiones… Todos ellos marcadores clave sobre cómo está funcionando un sitio web que, a su vez, se transforma en información crucial para poder hacer seguimiento y activar mejoras. 

La analítica de datos a través de un dashboards no es solo para grandes empresas. Es más, en el caso de negocios pequeños y medianos, resulta imprescindible como herramienta que facilita invertir tiempo y dinero allí donde realmente funciona. Así, bien planteada, la analítica de datos es fundamental para obtener claridad sobre qué funciona y qué no y entender bien el comportamiento de los potenciales clientes.

Desde esta perspectiva, a continuación resumimos lo más importante sobre el dashboard para un proyecto empresarial: qué es y cómo utilizarlo.

¿Qué es un dashboard de analítica web?

Un dashboard de analítica web es una herramienta que, integrada dentro de un sitio web concreto, muestra métricas clave (KPIs) de una web.

Mediante gráficos, tablas y números, el dashboard ayuda a las empresas a entender qué está pasando en su sitio web a muchos niveles, para después saber qué mejorar.

El modelo de dashboard para analítica web más utilizado es Google Analytics, una herramienta que en 2025 era utilizado por el 55.49% de todas los sitios web del mundo para realizar un seguimiento del rendimiento web.

A través de esta y otras herramientas de dashboards, se trata así de acceder a información en tiempo real sobre:

  • Cuántas personas visitan una web.
  • Desde qué canales llegan, es decir, cuáles son las principales fuentes de tráfico (Google, redes sociales, anuncios…).
  • Cómo se comportan los visitantes dentro de la web (qué páginas visitan más, cuánto tiempo pasan en cada página, cuántos se quedan y cuántos se marchan de forma inmediata…).

Por lo tanto, el dashboard es clave para medir si se están cumpliendo los objetivos de un sitio web o campaña concreta, así como para detectar posibles problemas u oportunidades.

¿Cómo usar la analítica de datos para mejorar tu web?

Empieza por definir los objetivos para tu web o para una campaña concreta

Solo así podrás realizar un seguimiento concreto y útil de las métricas que ofrece tu dashboard. 

Por ejemplo, si tu objetivo es que los clientes potenciales conozcan tu marca, deberás fijarte como métricas clave las impresiones, el alcance y la tasa de clics. En cambio, si tu objetivo es que los clientes potenciales conozcan más sobre ti y empiecen a confiar en ti antes de comprar, deberás fijarte como métricas clave las visitas a tu web, las aperturas de correo electrónico y la interacción con contenido como los posts de tu blog, las páginas de producto o las descargas de recursos. 

Imagina el caso de una panadería artesanal que busca incrementar sus pedidos online: no será tan importante el número de visitas como el de mejorar las métricas específicas que se refieren a su formulario de pedidos online. 

2. Instala la herramienta de dashboard adecuada

Como hemos visto, Google Analytics es una de las opciones más populares, aunque existen otras opciones igual de válidas. Por ejemplo, algunos proveedores de sitios web cuentan con otros modelos de dashboard propios para analítica de datos.

En Beedigital puedes acceder a la analítica web desde la sección de estadísticas del Área de Negocios. Desde aquí podrás analizar la evolución del tráfico a tu web, la procedencia o lás páginas más visitadas de tu sitio web, etc.

3. Explora todas las posibilidades del dashboard

Más allá de campañas concretas, puede serte útil saber sobre el resto de marcadores, obteniendo una visión global sobre cómo está funcionando el sitio web. 

Por ejemplo, saber cuáles son las páginas más visitadas dentro de tu sitio web, además del tiempo promedio en ellas, te dará pistas sobre si los contenidos que deseas potenciar en tu web están siendo verdaderamente útiles para los visitantes. Volviendo al ejemplo de la panadería artesanal que hemos citado antes: utilizando el dashboard, descubre que su página de tartas de cumpleaños recibe un gran número de visitas. No obstante, estas visitas después no se convierten en pedidos. Esto puede ser indicativo de que la página no está del todo completa. Por ello, el negocio decide mejorarla: añade más fotos, testimonios, precios orientativos y un botón claro para realizar pedidos online. 

Igualmente, le será útil detectar indicadores como páginas con una alta tasa de rebote o formularios no completados, ya que de nuevo pueden llevar a detectar posibles problemas ocultos.

Los indicadores del dashboard relativos a conversiones serán otro punto clave: clics en WhatsApp, envío de formularios de contacto, compras en la web o llamadas son todos marcadores fundamentales que ofrecen los dashboard más avanzados.

4. Prueba y mejora

El valor del dashboard reside también en que permite a las empresas experimentar y aprender de sus campañas anteriores, todo ello aportando datos e información objetiva y a tiempo real.

En este sentido, resulta valioso probar diferentes textos, realizar cambios en diseño o incorporar nuevas páginas u ofertas, para después comparar los resultados y seguir mejorando de forma constante.

Fuentes:

Google Analytics Statistics in 2025, Narrative, 2025

https://www.narrative.bi/analytics/google-analytics-statistics-ga4-included